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Covid: un informe oficial revela cómo impactó la gestión de las vacunas en el exceso de muertes

En 2021, primer año de vacunación, Argentina tuvo 55 mil muertes más que en 2020, año de la cuarentena. Fue uno de los países de la región con mayor incremento interanual.

La noche del 19 de marzo de 2020, cuando la pandemia de Covid revoleaba sus primeros guadañazos, el presidente Alberto Fernández anunciaba por cadena nacional el ingreso de Argentina en el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), cuarentena que a la postre se transformaría en una de las más extensas del mundo.

Eran tiempos de consensos. Tanto Fernández cómo los gobernadores de los dos principales distritos del país, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, mostraban unidad para enfrentar la amenaza de un enemigo desconocido, que venía haciendo estragos desde Europa, en especial en Italia y España.

El esfuerzo de la población encerrada hizo que la curva de muertes por Covid creciera más lentamente ese año. El contraste llegó a partir de 2021, cuando se esperaba que las vacunas ya disponibles en el mercado suplieran la red que se corría a partir del menguante aislamiento social. Un flamante informe oficial revela en qué medida la gestión de las vacunas impactó en ese aspecto.

Se trata del documento “Exceso de mortalidad en Argentina, años 2020-2021”, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación. Un análisis comparativo entre la mortalidad en uno y otro año, y el cotejo del mismo índice con el de otros países del continente, permite sacar algunas conclusiones.

En 2020, el exceso de mortalidad en Argentina fue del 10,2 por ciento, sólo optimizado por dos países: Uruguay y Paraguay. En 2021, en cambio, cuando las vacunas ya estaban disponibles, Chile y Estados Unidos se sumaron a los uruguayos para lograr mejores indicadores que el de Argentina.

Los datos expresan, además, que mientras en 2020 Chile y Estados Unidos presentaban un exceso de mortalidad de 12,9 y 15,3 por ciento respectivamente, en 2021 esos indicadores pasaron a ser de 21,5 y 17,8. El exceso de mortalidad en nuestro país, en cambio, fue en 2021 del 26,3 por ciento, 16,1 puntos porcentuales más que el año previo.

Como información de contexto hay que recordar que Chile y Estados Unidos fueron dos de los primeros países en aplicar las vacunas de ARN mensajero, la nueva plataforma que demostraría ser la más eficaz entre las aprobadas. Argentina dilató la adquisición de esas vacunas, también aprovechadas prematuramente por Uruguay.

En mayo de 2021 ocurrió el pico del exceso de mortalidad en Argentina: 70 por ciento más que la prevista para un mayo normal. Dos meses después, el Gobierno anunció la compra de 20 millones de dosis al laboratorio Pfizer. Cuando eso sucedió, ocho países de la región ya habían firmado con anterioridad sus contratos.

El primer semestre de 2021 estuvo signado por la escasez de vacunas a nivel global. En Argentina, en particular, se combinó la demora en la entrega de las dosis de AstraZeneca con la falta de segundos componentes de la Sputnik V. A eso se sumó la menor eficacia de la vacuna de Sinopharm y la procrastinación del Gobierno para diversificar aún más sus proveedores.

A partir del pico de mayo de 2021, el exceso de mortalidad bajó de manera sostenida. Si se observa la curva de inmunizaciones diarias en el Monitor Público de Vacunación, ahí se da precisamente el punto de inflexión en el que Argentina pega un salto en la cantidad de dosis aplicadas.

Del promedio final, que evalúa la gestión de ambos años, surge que Argentina termina peor en exceso de muertes que Uruguay, Chile y Estados Unidos. Aquello que se había logrado con el esfuerzo inicial de la población durante la cuarentena, no pudo ser sostenido por el desempeño de la gestión estatal, cuyo resultado fue más inestable o endeble que en esos otros países.

Ese déficit, en 2021, hizo que el exceso de muertes en Argentina con respecto a un año estándar (sin pandemia) fuera de 89.901. Esto es, 55.034 muertes más que las del exceso que ya se había registrado en 2020, cuando el abismo del Covid se atravesaba a oscuras, sin vacunas e imperaba el ASPO.

Esa cifra representa, también, 16.407 muertes más que si en 2021 se hubiese logrado equiparar la performance chilena; 32.815 más que si se hubiera igualado la uruguaya; o 29.055 más con respecto al índice de la gestión estadounidense.

En resumen, Argentina tuvo mejores indicadores en el bienio que Brasil, Paraguay, Colombia, México, Ecuador, Bolivia y Perú. En 2020 evitó el exceso de muertes en mayor medida que casi todos los demás, pero fue la quinta nación de la región que más sufrió la suba de ese exceso entre un año y otro,

De esta manera, Argentina, con 16,1 puntos porcentuales extra en 2021, se ubicó a continuación de Brasil (20,2 puntos extra), Colombia (22,9 puntos extra), Uruguay (23,3 puntos extra) y Paraguay (47,4 puntos extra). El único país que redujo en 2021 el exceso de muertes con respecto a 2020 fue Ecuador.

Al analizar específicamente lo ocurrido en 2021 en Argentina, el informe oficial describe: “El mayor exceso de mortalidad se observó en el primer semestre (40,5 por ciento), mientras que en el segundo semestre el exceso fue de 9,3 por ciento”. Y para explicarlo concluye escuetamente: “Esto coincide con la dinámica de la pandemia en el país”.

Desde el inicio de la pandemia, Argentina tuvo hasta el presente 130.473 muertes por Covid. Luego de la serie de traspiés acontecidos durante el primer semestre de 2021, el Gobierno logró consolidar un portfolio de vacunas más amplio y eficaz, lo que permitió en los meses siguientes la cobertura de casi toda la población con al menos dos dosis.

fuente: Clarin

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