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El kirchnerismo convalidó en el Senado las designaciones para el Consejo de la Magistratura y la oposición va a la Justicia

Juntos por el Cambio no bajó al recinto en rechazo a la decisión de ratificar el nombramiento de Martín Doñate dejando afuera a Luis Juez. La jugada de Cristina Kirchner genera un conflicto de poderes con la Corte Suprema de Justicia.

Pese a la decisión de Juntos por el Cambio de no bajar al recinto del Senado, el kirchnerismo validó este miércoles las designaciones de los representantes de ese cuerpo para el Consejo de la Magistratura en un claro gesto desafiante al fallo de la Corte Suprema de Justicia que había anulado el nombramiento de Martín Doñate y designaba en su lugar a Luis Juez.

El oficialismo tuvo que apelar a sus habituales aliados para alcanzar justo los 37 legisladores necesarios para sesionar, mientras en otro sector del Congreso, los representantes de la oposición daban una conferencia de prensa para denunciar «un nuevo atropello» de Cristina Kirchner al incluir de manera «intempestiva y subrepticia» la designación de los representantes del Senado ante el Consejo de la Magistratura.

Para la oposición, la maniobra inédita del kirchnerismo de revalidar en el recinto los nombramientos del decreto difundido el martes a la noche con la firma de la presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma Abdala, no es más que «una abierta desobediencia» al fallo de la Corte, que había cuestionado la partición del bloque oficialista al calificarlo como un «ardid» para quedarse con tres representantes en el Consejo.

Alfredo Cornejo, presidente del Interbloque de Juntos por el Cambio, leyó un comunicado en el que insistió en acusar a la Vicepresidenta de «tensar la institucionalidad hasta romperla con el fin de servir a sus intereses personales» y confirmó la decisión de llevar a la justicia el reclamo para que se respete la designación de Juez.

Mientras todo esto ocurría Doñate, el tercer senador del oficialismo para el Consejo de la Magistratura, era convocado a izar la bandera provocando un contagio de sonrisas cómplices con los compañeros de bloque.

Luego se pasó al tratamiento del Decreto Parlamentario 86/22 mediante el cual se designó como representantes del oficialismo para el Consejo de la Magistratura, que incluía, además de Doñate, a María Pilatti Vergara y Mariano Recalde, mientras que por la oposición fue incluido el radical Eduardo Alejandro Vischi.

Pero en soledad y con sus aliados Alberto Weretilneck, Clara Vega y Magdalena Solari Quintana, el oficialismo aprovechó para descargar sus críticas sobre la Corte. Adolfo Rodríguez Saá arrancó la lista de oradores y no dudó en acusar al máximo tribunal de estar «entrometiéndose en la vida de otro poder del Estado y violando el texto y el espíritu de la Constitución nacional».

Ya con tono desafiante, el puntano marcó que el fallo de la Corte es «político» y a su entender «está orientado a beneficiar a un sector político en detrimento de otro tratando casi de generar un poder paralelo».

«Estamos acá en el pleno ratificando, para que le quede claro a la Corte, que esta es una decisión del cuerpo de senadores de la Nación», expresó, casi con tono de arenga, el tucumano Pablo Yedlin, quien agregó que «la República no es que la justicia tenga independencia solamente sino que todos los poderes puedan compartir el poder para que nadie ostente el poder absoluto».

En un gesto para que la maniobra no quede solo con la marca del kirchnerismo se incluyó entre a los oradores a Alberto Weretilneck, que luego de calificar de «gravísima» la intervención de la Corte, remarcó que los senadores tienen el derecho de organizarse «de la manera que es más conveniente», según pensamiento, ideología e intereses.

Un poco más encendido fue el discurso de Juliana Di Tullio, una de las referentes del cristinismo, quien de arranque advirtió: «Este es un fallo político que merece una respuesta política».

Y en su mensaje cargó contra el presidente de la Corte Suprema y también contra el representante propuesto por el macrismo, cuando dijo que Horacio Rosatti quiere tener un senador como consejero de la Magistratura que «se parece bastante a Juez».

«No quieren la representación política sino el poder para decir quiénes serán los jueces de todos los argentinos. Por eso es un tema extremadamente peligroso y no le vamos a dejar pasar la intromisión y el conflicto de poderes», completó la senadora.

Por su parte. Lucía Corpacci fustigó a la oposición al advertir que era «una pena» que no bajaran al recinto. «Habría que advertirles que su lugar de trabajo es este recinto», agregó.

Ya en el cierre, Anabel Fernández Sagasti, defendió la decisión de revalidar el decreto en el recinto porque son conscientes de que están «ante un conflicto de poderes» y repitió que hubo «una extralimitación de la Corte entrometiéndose en otro poder del Estado». Al final la votación arrojó un resultado anecdótico de 37 votos a favor de los nombramientos.

El oficialismo nuevamente enrareció el manejo parlamentario y no estaban dadas las condiciones para debatir un temario que no fue el planteado desde un principio. Por esta razón decidí no dar quórum ni participar de la sesión.

Al igual que Juntos por el Cambio, la senadora por Córdoba Alejandra Vigo tampoco bajó a la sesión. «El oficialismo nuevamente enrareció el manejo parlamentario y no estaban dadas las condiciones para debatir un temario que no fue el planteado desde un principio. Por esta razón decidí no dar quórum ni participar de la sesión», posteó desde su cuenta de Twitter.

fuente: Clarin

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